Hablando Del Tiempo
Ya sé ya sé! No es lo que te imaginaste cuando te dije que te iba a escribir una carta. Es que cuando nos pusieron la red de internet, nos sacaron las otras redes. No hay palomas mensajeras, ni telégrafos. Y por mi parte, no hay paciencia. Pero así pude llegar a hacer todo lo que quería.
Aprovechemos todo lo que nos queda, que no es poco.
Feliz cumple!
Hablando del tiempo
No tengo tiempo de ponerme a escribir una carta. Tengo que sentarme, concentrarme en una sola cosa, pensar. (Quiero ver el resumen del partido de anoche) Pensar me sale. Lo que no me sale mucho es pensar más allá de mí mismo. Como en esta carta hasta ahora.
Hasta que aparecés vos. Y ahí ya debería hablar de vos. Y acá tendría que poner unas frases lindas, genéricas. Y ya, queda bien y pasamos a otra cosa. (Tengo que escribir un informe sobre Hegel) Pero entre nosotros eso no se puede. Siempre hay una vuelta más para darle.
Y se la vamos a dar. ¿Por qué no? ¿Qué otra cosa podríamos hacer? (Tengo que ir a lavar manteles) Yo puedo procrastinar muchas cosas. Vos también. Pero nosotros no.
Porque vos toda ensimismada, yo también, pero nosotros juntos no. Debe ser el tiempo. El que nos tomamos para cruzarnos, y después para hablarnos. Y todavía nos estamos conociendo. Es así, es otra velocidad. El valor en la mirada sostenida mientras el otro elige qué palabra usar. ¿Cómo no voy a poder escribir una carta? (Creí que no iba a poder. Me había olvidado)
Nunca es como uno espera. Está bueno aprender eso, entender que es mucho mejor de lo que esperabas. Porque no es de uno, es del otro. Y después es de los dos. Bueno, juegos de palabras para no decir, de una, lo que quiero expresar: que me encanta el tiempo que pasamos juntos. Es especial. Y no te voy a decir que vos sos especial, porque eso no me importa, vos serás reina, pero yo también. Lo que a mí me encanta es el tiempo juntos, hablando del tiempo, o lo que sea. Ojalá sean muchos años más. Ojalá sientas algo parecido. (Así no me hacés bajar del auto en medio de la avenida)
Al final la hago re larga. Con una lapicera esto no pasaba. Va a haber tiempo para decirte más cosas. (Tengo que ir a armar el pdf que me pediste) Y ahora tengo que leer lo que vos escribiste. Ojalá no hagas quedar a esta carta como una porquería.
Había pensado unas cosas para hablar y terminó en cualquier otra. Pensaba en esas cosas en que somos parecidos, y un poco distintos a los demás. Pero hasta acá llegó esta carta, se le terminó el tiempo. (Tengo que ir a encontrarme con vos)
una vez vimos un fantasma meterse debajo de nuestra cama. después crecimos. pero nunca vimos que el fantasma se fuera. hay un miedo escondido en nuestra juventud, que por no esfumarse ni matarnos a tiempo, va a terminar espantado.